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Post elecciones: Creció la actividad en las PyME industriales medianas, aunque continúan en caída las más pequeñas

Post elecciones: Creció la actividad en las PyME industriales medianas, aunque continúan en caída las más pequeñas

Gacetilla de prensa – Buenos Aires, 4 de noviembre de 2019

La depreciación del peso post PASO, encontró al sector de las medianas empresas industriales -51 a 250 ocupados- en una franca recuperación (+9,1% contra igual trimestre del año pasado) que había iniciado durante el segundo trimestre, luego de tres trimestres consecutivos de caída. En cambio, la situación de las pequeñas empresas industriales -10 a 50 ocupados- continuó en caída (-4,2% contra igual trimestre del año anterior), la cual había iniciado durante el tercer trimestre de 2018 (Gráfico 1).

La fuerte aceleración productiva de las empresas industriales medianas, que más que compensaron la caída de las pequeñas, explican que el conjunto del sector PyME industrial manufacturero muestre una mejoría al compararlo contra mismo trimestre de 2018 (+1,8%), de acuerdo a los datos preliminares que surgen de la Encuesta Coyuntural III-2019 de FOP. Por otro lado, hay que destacar que parte del resultado positivo observado en el tercer trimestre de 2019 se debe a la baja base de comparación (caída abrupta de las ventas reales y muy fuerte suba de tipo de cambio durante el tercer trimestre de 2018).

Sin embargo, profundizando el análisis, no hay que omitir que ya durante el segundo trimestre del año (abril, mayo y junio) el indicador de PMIPyME de actividad real relevado por FOP (compuesto por nivel de producción, empleo, órdenes de compra, stock de materias primas y velocidad de entrega de los proveedores), había mostrado una fuerte recuperación de la cartera de pedidos de las PyME manufactureras que se fueron atendiendo durante esos tres meses y también después durante este tercer trimestre de 2019.

Los efectos económicos de la depreciación del peso del mes de agosto (24% en relación al tipo de cambio promedio de julio) y la aceleración resultante de la inflación se están manifestando completamente en este momento y se podrá calcular precisamente su impacto en el mundo de las PyME recién en marzo 2020.

La recuperación productiva del segmento de las PyME industriales antes señalada no incluye el empleo que permanece en baja (Gráfico 2), mostrando el tercer trimestre de 2019 en relación a igual período del año anterior una caída del 5% (la variación trimestral alcanza el -1,2%), es decir, algo más de 30.000 puestos de trabajo perdidos. Este comportamiento tiene lugar no sólo entre las pequeñas empresas, sino también entre las medianas, por tercer trimestre consecutivo desde fin de 2017. Debe tenerse en cuenta además que el tercer trimestre de 2018 en relación a un año atrás también mostraba reducción de personal, en un 3%.

A pesar que la actividad en la industria del software y servicios informáticos (SSI) de la Ciudad de Buenos Aires, que conforman el 65-70% de las PyME de dicho sector en todo el país, se incrementó un 35% con respecto al tercer trimestre de 2018 (preliminar), las dificultades con el empleo se manifiestan también en este sector mediante una ralentización  del aumento de la cantidad de ocupados, que experimentó sólo una modesta suba interanual (+0,9%) con una pequeña contracción trimestral (-1%), mientras que se habían registrado ampliaciones no menores al 3% interanual desde fines de 2017. Así, no sólo la histórica restricción de oferta de recursos humanos para este sector podría estarse volviendo más operativa, sino que también pudo haber operado la incertidumbre respecto a la renovación de los beneficios fiscales que incentivan al sector y la reglamentación de las nuevas regulaciones. La incertidumbre político-institucional ha sido siempre el factor más problemático para el sector.

Es notable también la caída del ICEPyME, indicador de confianza desarrollado por FOP, aún por debajo del nivel del indicador PMIPyME, mostrando entonces un fuerte sesgo pesimista en las perspectivas actuales y para el próximo año de la clase media empresarial (Gráfico 3). Este deterioro del ICEPyME no se observa sólo en el sector industrial golpeado fuertemente por la recesión en el mercado interno, la competencia de las importaciones y las dificultades de financiamiento para modernización tecnológica y comercial. La caída de la confianza es también marcada entre los empresarios PyME de SSI, sector más moderno, más exportador y mucho menos afectado por importaciones competidoras en el mercado doméstico. Estas perspectivas pesimistas vuelven más difíciles el escenario, el punto de partida para una recuperación está más deprimido, por tanto, las medidas de política deberán reparar en mayores esfuerzos para mejorar las expectativas.

Por último, es importante comentar también que la coyuntura muestra una contracción acumulada interanual en enero-agosto de casi 30% en el crédito real destinado a PyME, que de por sí es muy bajo (2% del PBI argentino, es decir, 2% de todo el valor en bienes y servicios finales que produce el país). Así también se observa que las dificultades de financiamiento hasta septiembre de 2019 aumentaron 21% en forma interanual para las industrias manufactureras de menor dimensión (en relación a dos años atrás, el tercer trimestre de 2019 muestra una duplicación de la difusión del problema), de acuerdo a los datos preliminares de la Encuesta Coyuntural de FOP.

En términos de expectativas sobre algunas variables centrales para el fin de 2019, como es de esperar, la mayoría de las PyME manufactureras no prevén aumentos de las ventas al mercado interno ni de la planta de personal ni de las exportaciones, pero sí más aumento en sus precios de venta. Algo similar se observa entre sus pares de SSI.

Asimismo, para el próximo año las expectativas sobre rentabilidad se deterioran marcadamente entre los empresarios de cada segmento, así también las expectativas sobre el desempeño económico futuro en general también desmejoran.

Se agradece citar la fuente: Encuesta Coyuntural 2019 III Trimestre, Fundación Observatorio PyME